mobile='only'ad-content'/> El Barcelona de Messi: Poderoso el chiquitín

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Poderoso el chiquitín







Lionel Messi puso al Barcelona en la final con Estudiantes. Recuperado del tobillo, metió un gol con la primera pelota que tocó. Con su ingreso, todo el Barcelona se soltó y terminó goleando 3 a 1. Llega afinado para el partido decisivo del sábado en Abu Dhabi.


Los iluminados, los diferentes, los distintos, no necesitan esforzarse para destacarse o sacar ventajas de esa condición que los pone un escaloncito por encima del resto. Y así fue la aparición fugaz de Messi en el partido, porque la primera pelota que tocó fue la que le sirvió al Barcelona para poner las cosas en su lugar y para empezar a manejar el partido a su antojo con el resultado a favor. La definición también fue brillante, porque esperó a que se jugara Vilar y después la picó al centro del arco. Levantó los dos índices señalando al cielo y dejó un mensaje para el Pincha: ojo que está intacto.

El partido hasta ese momento era pura incertidumbre. El Barcelona no lograba sacar ventaja con su tiki – tiki y apenas había tenido tres llegadas en el primer tiempo. Tan poco se encontró con su fútbol, que el gol llegó de pelota parada, cuando Yaya Touré se la bajó a Sergio Busquets y éste anticipó a Solari para poner el empate.

Hasta ahí el Barcelona hacía agua por los laterales y estuvo a punto de ponerse 0 – 2 abajo por una corrida de Navarro, que no se animó a patear y optó por un intrascendente centro atrás. Los mexicanos habían sorprendido de entrada con un gol fuera de libreto, hasta para ellos mimos. Pero Víctor Valdés salió con delay y Rojas le metió un sombrerito para silenciar a un estadio deseoso de que el Barcelona se encontrara con Estudiantes.

Messi, con poco, casi nada, fue clave sin embargo. Porque apenas ingresó, el Barcelona pareció recuperar su identidad. Iniesta, el otro gran artífice del fútbol catalán, encontró su lugar en la cancha y se soltó, a tal punto que puso una pelota magistral para que Pedro liquidara definitivamente el partido. Messi está de vuelta, su tobillo no acusó recibo de aquella patada que lo dejó maltrecho en el partido ante el Dynamo de Kiev.

Y se viene el duelo entre dos crack, entre Sebastián Verón y Lionel Messi, los líderes futbolísticos de Argentina. La mística copera del Pincha frente al fútbol exquisito y de alto vuelvo de un equipo que está acostumbrado a dar vueltas. Será un duelo de estilos, pero también un duelo de carácter, porque este equipo de Guardiola, si no tiene enfrente a un equipo que se le plante con mucho carácter, es sencillamente invencible.

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